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Pérdida de la regla en deportistas: por qué no es normal

Pérdida de la regla en deportistas: cuándo sospechar baja disponibilidad energética, qué riesgos tiene y cómo actuar sin improvisar.

Por Victoria Ubino ·
Deportista descansando tras correr para ilustrar la pérdida de la regla en deportistas

La pérdida de la regla en deportistas no es un efecto “normal” de entrenar fuerte ni una señal de que el cuerpo está más fino o más preparado. Cuando la menstruación se altera o desaparece, muchas veces el mensaje de fondo no es rendimiento, sino falta de energía disponible para sostener bien entrenamiento, recuperación, hormonas y salud ósea. En lenguaje clínico solemos hablar de amenorrea o de otras alteraciones menstruales, pero en consulta la pregunta real suele ser más simple: “¿por qué he dejado de tener la regla desde que entreno más o como más controlado?”.

Además, el tema está muy vigente. La actualización 2025 de la Female Athlete Triad Coalition y el consenso del IOC sobre REDs han vuelto a poner el foco en algo que durante años se ha normalizado demasiado: el entrenamiento por sí solo no debería apagar la función menstrual. Y una revisión publicada el 20 de mayo de 2026 en Frontiers in Sports and Active Living resume bien el problema: la baja disponibilidad energética puede alterar el eje hormonal, comprometer la salud ósea y pasar desapercibida incluso cuando el peso parece estable. Para deportistas de Vigo y alrededores que en verano aumentan carga, empiezan a preparar carreras de otoño o buscan perder grasa sin dejar de rendir, este patrón merece bastante más atención de la que suele recibir.

Pérdida de la regla en deportistas: qué suele indicar de verdad

Lo primero es separar dos ideas. Una cosa es tener un ciclo algo variable de manera puntual. Otra distinta es que la menstruación se retrase cada vez más, se vuelva muy irregular o desaparezca durante meses. Ahí ya no hablaría de una simple “mala racha”, sino de una señal que conviene interpretar.

En deportistas, lo más frecuente es que aparezca dentro de un contexto de baja disponibilidad energética. Eso significa que, después de descontar el gasto del ejercicio, al cuerpo no le queda suficiente energía para cubrir todas sus funciones. Cuando eso se mantiene, el organismo prioriza sobrevivir y rendir a corto plazo, y una de las funciones que puede reducir es la reproductiva.

No siempre empieza con una desaparición completa. Antes pueden aparecer cambios como estos:

Cambio que notasLo que puede estar avisando
Ciclos cada vez más largos o imprevisiblesLa energía disponible se está quedando corta
Sangrados muy escasos o que cambian de patrónEl eje hormonal puede estar alterándose
Regla ausente durante varios mesesYa no lo trataría como algo menor o pasajero
Fatiga + alteración menstrual + más carga de entrenoAlta sospecha de que falta combustible real

La actualización 2025 de la Triad insiste en que estos cambios no deben banalizarse, sobre todo cuando coinciden con restricción alimentaria, miedo a ganar peso, aumento de volumen de entrenamiento o deportes donde la composición corporal importa mucho.

Por qué ocurre más en running, resistencia y fases de pérdida de grasa

La causa no suele ser “hacer deporte” en abstracto. Suele ser la combinación de entrenamiento con ingesta insuficiente, a veces de forma muy consciente y otras no tanto.

En la práctica, este patrón aparece mucho cuando:

  • aumentas kilómetros o dobles sesiones y sigues comiendo como antes;
  • intentas perder grasa en plena pretemporada o en medio de un bloque exigente;
  • haces running, fuerza y vida laboral intensa, pero llegas a la noche con la energía ya vacía;
  • comes “limpio” y ordenado, pero corto para la carga real;
  • usas el hambre o la báscula como única guía.

Por eso la pérdida de la menstruación se ve bastante en corredoras, triatletas, deportes estéticos o de categorías por peso, pero también puede aparecer en perfiles mucho más cotidianos: futbolistas amateurs, mujeres que entrenan fuerza y corren, o deportistas que encadenan trabajo, gimnasio y objetivo corporal.

En consulta, muchas veces no hay un trastorno alimentario evidente. A veces simplemente hay una estrategia mal alineada con la carga: desayunos demasiado pequeños, cenas insuficientes tras entrenar, hidratos demasiado recortados o semanas enteras con déficit. Igual que explico en la guía sobre perder grasa sin perder músculo, intentar ir más ligera sin respetar la fisiología suele salir caro antes o después.

Señales de alerta si tu menstruación ha cambiado desde que entrenas más

La menstruación no debería ser el único marcador, pero sí uno de los más útiles. Cuando cambia junto a otras señales, conviene mirar el cuadro completo.

Las alertas más frecuentes son:

  • fatiga persistente o peor recuperación entre sesiones;
  • bajada de rendimiento que no encaja con el entrenamiento hecho;
  • sensación de piernas vacías o esfuerzo muy alto para ritmos habituales;
  • hambre desordenada por la noche o poca hambre alrededor del entreno;
  • irritabilidad, sueño peor o sensación de estar “plana”;
  • historial de lesiones por sobrecarga o molestias óseas;
  • dificultad para mejorar composición corporal a pesar de estar comiendo cada vez menos.

La revisión de Frontiers publicada el 20 de mayo de 2026 remarca precisamente que la disfunción menstrual es un marcador clínico muy valioso porque suele convivir con alteraciones endocrinas y con más vulnerabilidad ósea. No es un detalle secundario ni un peaje inevitable por entrenar en serio.

Qué riesgos tiene seguir entrenando igual si has perdido la regla

El problema no es solo “no menstruar”. Lo que preocupa es lo que suele acompañarlo.

1. Peor adaptación al entrenamiento

Puedes seguir cumpliendo sesiones, pero progresar menos, recuperar peor o sentir que cada semana te cuesta más sostener calidad. Si falta energía, el cuerpo tiene menos margen para construir adaptación.

2. Más riesgo de lesión ósea y de sobrecarga

La alteración hormonal sostenida puede comprometer la salud del hueso. Por eso, cuando aparece amenorrea junto a carga alta y déficit energético, me preocuparía especialmente si además hay dolor óseo, historial de fracturas por estrés o molestias repetidas.

3. Relación más tensa con la comida y con el cuerpo

Muchas deportistas entran en un bucle peligroso: comen menos para “controlar”, rinden peor, se agotan más y recortan todavía más porque la báscula no cambia como esperaban. Ahí ya no estamos hablando solo de nutrición deportiva, sino de salud.

4. Falsa sensación de que todo va bien porque el peso no cambia

El artículo de Frontiers subraya justo esto: el peso estable puede ser una máscara metabólica engañosa. No hace falta estar muy delgada para tener baja disponibilidad energética ni para que la menstruación se altere.

Qué hacer si la regla ha desaparecido o se ha vuelto muy irregular

Lo primero no sería buscar un suplemento. Tampoco normalizarlo. Lo útil es revisar el contexto con bastante honestidad.

Esto es lo que suelo priorizar:

  1. Revisar energía total y distribución diaria. Muchas veces no falta solo una comida puntual; falta combustible en toda la semana.
  2. Volver a mirar los hidratos. En deportistas de resistencia o en quienes combinan cardio y fuerza, quedarse corta aquí es muy habitual.
  3. Asegurar recuperación postentreno. Si entrenas duro y cenas “algo ligero” horas después, la factura se acumula.
  4. Valorar si el objetivo corporal toca ahora. Hay momentos del calendario en los que apretar pérdida de grasa no compensa.
  5. Consultar si llevas varios meses sin regla o el patrón es claramente distinto. Aquí ya no me quedaría en consejos generales.

También conviene objetivar mejor. En mujeres que están intentando cambiar composición corporal, una medición seria como el protocolo ISAK ayuda bastante más que perseguir un número de báscula sin contexto. Y si además eres corredora, suele tener sentido ordenar energía diaria, tiradas, fuerza y recuperación con una estrategia global, no pieza a pieza. Para eso puede servir también la guía de nutrición para corredores.

Cuándo merece revisarlo en consulta en Vigo y alrededores

Si entrenas en Vigo, Nigrán, Mos, Redondela o alrededores, yo no lo dejaría pasar si te ves en alguna de estas situaciones:

  • llevas meses sin menstruación o con ciclos mucho más largos;
  • has aumentado carga y a la vez estás comiendo más restringido;
  • quieres perder grasa pero el rendimiento y la recuperación van a peor;
  • te lesionas con facilidad o arrastras molestias óseas;
  • no sabes si el problema es entrenamiento, estrés, energía o una mezcla de todo.

En estos casos tiene bastante sentido revisar horarios, ingesta, distribución de hidratos, disponibilidad energética, carga semanal y composición corporal real. Si quieres trabajarlo de forma individual, puedes ver el servicio de nutrición deportiva personalizada, combinarlo con nutrición + entreno o reservar una consulta.


Preguntas frecuentes

¿Es normal perder la regla por entrenar mucho?

No lo consideraría normal. Puede ser relativamente frecuente en ciertos contextos deportivos, pero precisamente por eso conviene detectarlo antes y no asumir que “forma parte del deporte”.

¿La pérdida de la regla en deportistas siempre significa trastorno alimentario?

No siempre. Puede existir un trastorno alimentario, pero también aparece en mujeres que simplemente comen menos de lo que exige su carga, aunque la dieta “parezca sana”.

¿Si tomo anticonceptivos puedo no darme cuenta del problema?

Sí. Los anticonceptivos hormonales pueden enmascarar parte del patrón porque el sangrado por deprivación no equivale necesariamente a un ciclo ovulatorio normal. Por eso el contexto clínico importa mucho.

¿Tengo que dejar de entrenar del todo?

No necesariamente. Depende del cuadro, de la duración, de la carga y de si hay otros riesgos añadidos. Lo que sí haría es dejar de improvisar y revisar la situación con criterio profesional.


Referencias

  1. Williams NI, De Souza MJ, Misra M, et al. 2025 Update to the Female Athlete Triad Coalition Consensus Statement Part 2: Clinical Guidelines for Screening, Diagnosis, Treatment and Return to Play for Adolescents and Adults. Sports Medicine. pmc.ncbi.nlm.nih.gov
  2. De Souza MJ, Williams NI, Misra M, et al. 2025 Update to the Female Athlete Triad Coalition Consensus Statement Part 1: State of the Science and Introduction of a New Adolescent Model. Sports Medicine. link.springer.com
  3. Mountjoy M, Ackerman KE, Bailey DM, et al. 2023 International Olympic Committee’s (IOC) consensus statement on Relative Energy Deficiency in Sport (REDs). British Journal of Sports Medicine. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  4. Ghazzawi HA, Khataybeh BK, Al Aqaili RA, et al. Protecting women’s health in sport: the role of low energy availability in the Female Athlete Triad and RED-S. Frontiers in Sports and Active Living. frontiersin.org
  5. Relative energy deficiency in sport: a cross-sectional study of knowledge, risk and prevalence among athletes and non-athletes. pmc.ncbi.nlm.nih.gov
Victoria Ubino

Victoria Eugenia Ubino Lecich

Dietista-Nutricionista Colegiada GA00339 · Instructora ISAK Nivel 3

Licenciada en Nutrición y Máster en Nutrición en la Actividad Física y el Deporte (UCAM). Especialista en nutrición deportiva y composición corporal. Ha trabajado con Coruxo FC, Celta Basket, Poio Pescamar FS y San Juan Rugby Club.

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